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Técnica de venta inmobiliaria: El portazo en la cara

Técnica del portazo en la cara



Aparentemente suena muy parecida a la técnica de el pié en la puerta, pero en realidad es justo lo contrario.

La técnica del portazo en la cara, se basa en los principios de influencia social. Como el ser humano está programado para relacionarse con los demás, existen una serie de pautas que todos seguimos y que nos hacen confiar en las personas.

Es el caso del principio de reciprocidad. Desde pequeños aprendemos a tratar a los demás como ellos nos tratan, por eso cuando alguien nos hace un favor nos inclinamos a devolvérselo. La gente normalmente actúa con su interlocutor de la misma manera que el interlocutor actúa. Por tanto el agente inmobiliario debe actuaar en dos sentidos:
  1. Actuar de forma empática con su cliente. Actuando como él, hablando como el, gesticulando como él. No consiste en imitar, alguien puede darse por ofendido. significa ponerse al nivel de su cliente
  2. Mostrar su mejor cara, amabilidad, respeto, etc. para que los clientes actuen de igual manera con el agente inmobiliario. 


Como demuestran numerosos experimentos en este sentido, es una técnica muy satisfactoria. 

Por otro lado, la técnica inmobiliaria implica mostrar al cliente casas que quiere por un valor muy superior al que espera, para rápidamente ofrecerle algo más acorde a sus necesidades a un precio que puede acceder. Ejemplo: te ofrezco esto, pero como no puedes permitírtelo, te ofrezco este otro inmueble parecido, en otra zona más accesible para tu bolsillo. Se le da un portazo, pero se le abre otra puerta a la que si puede acceder.





Técnica de venta inmobiliaria: el pié en la puerta

Técnica del pie en la puerta


Conocida también como venta secuencial, tiene su origen en aquellos vendedores a puerta fría, que ofrecían productos a las amas de casa en los años 60, de puerta en puerta. Como forma de evitar que dichas amas de casa les cerraran la puerta en la cara, colocaban el pie para impedirlo.

Hoy día esa forma de vender ha pasado a la historia, incluso podría verse como acoso. Sin embargo, la técnica de venta secuencial es algo más compleja y sofisticada. Se ve el "pié en la puerta" de forma figurativa, como un hito dentro del proceso de venta. Consiste en ganarse la aceptación del consumidor con pequeños gestos, que abren paso al acuerdo final.

En el sector inmobiliario, esos gestos pueden ser muy sutiles o más contundentes. Como ejemplo, podemos ganarnos la confianza en nuestras propias oficinas al intentar conocer las necesidades de nuestro cliente. Mostrarle casas que encajen en lo que nos piden...pero sin intentar venderles lo que sea a cualquier precio. Tal vez veas que lo que tienes en cartera no les encaja del todo...pues mejor ganarse su confianza diciéndoles que ahora mismo no tienes nada que les encaje en su modo familiar, pero que vas a buscarles su casa ideal. si intentas "colocarles" cualquier casa, se darán cuenta y ya no confiarán en tí como asesor inmobiliario.

Gracias a las redes sociales, puedes hacer que ese compromiso empiece por seguirte en tus redes sociales, que sigan tu blog...así verán que eres su agente inmobiliario. Pídeles un plazo de una semana para encontrar la casa de sus sueños...y cumple con lo prometido.




Técnicas de venta inmobiliaria: Método URY

Método URY de Harvard para clientes difíciles




El Método Ury de Harvard, como una excelente técnica de venta para profesionales inmobiliarios. Básicamente consiste en entender al interlocutor que tenemos delante. 


Cuando catalogamos a un cliente como “difícil”, es porque su comportamiento o forma de expresarse difieren de la tónica habitual, o porque las técnicas que normalmente utilizamos no obtienen los resultados habituales. El método Ury nos enseña que hay que entender al cliente, sus circunstancias, y a no empatizar con su forma de expresarse, a no confrontar, sino intentar buscar los puntos en común y llevarle a donde queremos, y donde nos sintamos cómodos en la negociación.

La actitud en la negociación

William Ury, antropólogo social y doctorado en Harvard, es conocido como “El Rey de la Negociación”. El método enunciado por el antropólogo social William Ury, se basa en cuatro principios:

  • Separa a las personas del problema.
  • Céntrate en los intereses, no en las posiciones.
  • Inventa opciones en beneficio mutuo.
  • Insiste en utilizar criterios objetivos.


Se trata en definitiva, de no rendirse cuando una persona difícil llama a la puerta, sino de abordar sus inseguridades con una actitud positiva que resalte siempre los beneficios de las partes. No centrarse en rebatir los contras que el cliente difícil ve en un inmueble, sino en buscar los pros que acepta y centrarse en ellos.





Técnica de venta inmobiliaria: Dame una semana

La técnica de Dame una semana


Es uno de los pilares de la negociación profesional y se enseña en todas las escuelas de negocios del mundo.

Cuando, como agencia inmobiliaria, no disponemos de la vivienda que busca el cliente, la técnica consiste en solicitarle una semana para localizarle la casa que está buscando, con las características que necesita y el precio al que puede acceder.

En una cultura orientada a la consecución de objetivos en plazos concretos como la nuestra, es fácil conseguir del cliente compromisos basados en esta técnica, sobre todo si has conseguido labrarte una reputación como profesional inmobiliario en tu zona.

Esta técnica es muy utilizada en nuestro sector, pero recuerda siempre que exige gran responsabilidad por tu parte. Si no consigues aquello que has prometido, la desilusión del cliente será enorme y perderás su confianza para el futuro.



Técnica de venta inmobiliaria: Modelo KANO

Modelo KANO


Técnica que establece 5 categorías que debe satisfacer un producto inmobiliario para un cliente tipo.


  1. Factores atractivos. En las visitas a inmuebles, debemos resaltar los factores que resultan impactantes para el cliente, son un plus que a la hora de comparar, inclinan la balanza, pero que de no existir, el mismo cliente no los echaría de menos. (ejemplo: unas vistas espectaculares, o que la cocina incluya lavadora-secadora o una sala de cine totalmente equipada...)
  2. Factores lineales. Son las características que son agradables para los clientes cuando están, y les disgustan cuando no están. Suelen ser características que se le suponen a la casa que visitan, y que la distinguen de otras viviendas que pueda visitar. (ejemplo: plaza de garaje incluida, armarios empotrados vestidos, o tendedero en la cocina...)
  3. Factores indiferentes. Son aquellas características de la vivienda que normalmente no se usan o que son poco comunes, y que en caso de no estar presentes, los clientes no echan de menos, ni suponen un dato significante a la hora de elegir casa. (ejemplo: cuarto de la plancha ó despensa).
  4. Factores imprescindibles. Son las características básicas que debe tener una vivienda que el cliente está buscando. Su ausencia provocaría una gran insatisfacción a nuestro cliente y la desestimación de la vivienda. (ejemplo: cocina independiente, o cuarto de baño)
  5. Factores de rechazo. Son aquellas características que no encajan con el cliente al que nos dirigimos. (ejemplo: Mostrarle un loft a una familia numerósa, una casa con muchas escaleras a una persona con movilidad reducida...)

Hay que analizar todos estos factores y adecuarlos a cada cliente que vayamos a mostrar una vivienda.



Técnicas de venta inmobiliaria: modelo CIMA

Modelo CIMA de venta compleja 



La adquisición de una vivienda es una de las decisiones más complejas de todo consumidor. Entender los pasos que dan los consumidores desde que sienten la necesidad, hasta que ejecutan la compra, es clave para ser más efectivos.

El método CIMA te propone cuatro pasos que te ayudarán en las primeras fases del proceso de compra, donde las motivaciones del cliente son tan importantes, para alcanzar la venta.


  1. Comprender. Identifica aquellos pros y contras que impulsan o detienen a nuestro cliente, conocerlos nos permitirán adelantarnos a sus motivaciones y atraerlos hacia la confirmación de la venta. 
  2. Influir. Se refiere a facilitar la visión de aquellos pros que nuestros clientes no están visualizado y desmontando los contras que pueden frenar la decisión de compra. Así, los consumidores avanzarán en el proceso de compra. Ojo, no consiste en engañar, consiste en reforzar lo positivo y minimizar lo negativo. 
  3. Match. Del inglés “to match”: armonizar, emparejar; En este paso del modelo CIMA sirve para fijar o establecer acuerdos sobre puntos clave anteriores para avanzar. 
  4. Actuar. En este último paso, diseñamos un plan de acción de forma conjunta con nuestros clientes, para alcanzar la mejor venta posible que satisfaga plenamente sus necesidades.